Hoy, en el ex centro de detención y tortura 3 y 4 Álamos, en la comuna de San Joaquín, conmemoramos el Día Internacional del Detenido Desaparecido.
La jornada reunió a familiares, sobrevivientes, organizaciones de derechos humanos y vecinas y vecinos comprometidos con la memoria y la justicia. Nos convocó el homenaje a todas y todos quienes fueron hechos desaparecer por la dictadura desde este campo de concentración, entre ellos Jorge Dorival, Violeta López y Alfredo Salinas Vásquez, que estuvo de paso, recordados de manera especial en esta ocasión.
En la actividad compartieron sus testimonios Roberto, hermano de Jorge Dorival; Alejandra Arriaza, abogada de los familiares de Violeta López; y Marinka, hija de Alfredo Salinas Vásquez, quienes nos recordaron que la desaparición forzada no solo marcó a las víctimas, sino también a generaciones enteras de familias y comunidades.
Cabe recordar que muchos de los 119 militantes de distintos partidos de izquierda, víctimas del montaje comunicacional conocido como la Operación Colombo, fueron vistos por última vez en 4 Álamos. Este hecho convierte a este lugar en un símbolo del terrorismo de Estado y de la brutalidad de la dictadura. Hoy, a casi 52 años del golpe de Estado, reafirmamos que la desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad que no prescri