“Este hermoso edificio es la evidencia material de la historia de un Estado que protegió a sus ciudadanos impulsando la salud pública, hasta su nefasta reconversión en centro de tortura en manos de la CNI”.

Con estas palabras el presidente de la Corporación Memoria Borgoño, Higinio Espergue, sintetizó una larga y no menos difícil historia para transformar definitivamente el ex Cuartel Borgoño en un Sitio de Memoria.

Si bien ya había sido declarado monumento nacional en 2016, recién el 10 de diciembre de 2024 el Gobierno anunció que la Policía de Investigaciones devolvería el inmueble al Fisco.

Luego de un permiso provisorio, esta semana por fin el recinto fue entregado en concesión por 15 años a la Corporación Memoria Borgoño, con el propósito de potenciar varios proyectos orientados a la promoción, educación y defensa de los derechos humanos.

EDUCACIÓN Y

DEMOCRACIA

“Convertirlos en lugares de educación en derechos humanos, donde nuevas generaciones accedan a la verdad y valoren estos principios fundamentales de nuestra convivencia democrática, es lo que permiten los sitios de memoria”, fueron las palabras del ministro de Bienes Nacionales, Francisco Figueroa.

El lugar fue inaugurado en 1892 como el Instituto de Higiene de Santiago, precursor del actual Ministerio de Salud. Así funcionó hasta cerrar en 1924. Recién en 1984 fue declarado Monumento Histórico.

Pero mucho antes -en 1977 y durante plena dictadura civil militar en Chile- fue usado como centro de represión y tortura por la CNI. Fueron cientos de violaciones a los derechos humanos cometidas en el cuartel, hechos consignados en los informes Valech y Rettig.

De igual manera el recinto está vinculado a operativos como Albania, Alfa Carbón, Machete (Neltume), además de asesinatos y desapariciones forzadas en distintos puntos del país hasta su cierre definitivo en 1988.

EN EL NOMBRE

DE LA MEMORIA

Hoy por fin recupera su vocación de servicio público, reconvirtiéndose en un Sitio de Memoria abierto al uso público, en resguardo de los derechos humanos y con especial énfasis en la educación.

A su vez el ministro Figueroa destacó la importancia de que la gestión del Ex Cuartel Borgoño quede en manos de la administración civil, lo que permite garantizar su continuidad más allá del gobierno de turno.

Por cierto, es de suma importancia resaltar la persistencia y valor de la Corporación Memoria Borgoño, que a partir de 2016 no sólo logró evitar la demolición del edificio completo, sino también aunó la resistencia y voluntad de sobrevivientes, familiares y vecinos para que la comunidad en su conjunto apoyara su funcionamiento como Sitio de Memoria.

Una prueba más de lo importante que es la unidad cuando hablamos por la memoria y en nombre de los derechos humanos.  

Y también una excelente ocasión para informar que el Ministerio de Bienes Nacionales también aprovechó la oportunidad para entregar valiosos registro visuales y audiovisuales de los Memoriales y Sitios de Memoria gestionados durante el actual Gobierno en un sincero y manifiesto compromiso con la verdad y la justicia.

Con la historia de Chile y su futuro.