Para Lucrecia Brito Vásquez, autora del libro “Sobreviviente feliz”, la Memoria constituye también un camino de sanación. Así se revela a lo largo de las 160 páginas de una obra que trasciende el testimonio sobre su condición de prisionera política y sobreviviente de la dictadura civil-militar chilena para convertirse, además, en una conmovedora historia de dignidad, resiliencia y persistencia vital.
“Poder escribir es un privilegio, pues me ha permitido expresar mis pensamientos, vivencias y emociones. Ha sido una terapia durante la desgracia o la soledad y también para explicitar lo más querido en la vida, la felicidad de momentos históricos y personales”, señala la propia Lucrecia.

Sus palabras permiten comprender que la escritura no sólo ha sido un ejercicio de Memoria, sino también una herramienta para recomponer heridas, resignificar experiencias dolorosas y afirmar la vida frente a la adversidad.
Es la misma Lucrecia que sobrevivió a los centros de detención y tortura de Villa Grimaldi, Tres y Cuatro Álamos y Pirque; la mujer que enfrentó el horror desatado tras el golpe de Estado de 1973 y logró sobreponerse a la violencia ejercida por agentes civiles y militares al servicio de la represión.
Es también la niña nacida en Antofagasta que debió partir muchos años después al exilio en Francia, llevando consigo la nostalgia por su país y manteniendo intacto el compromiso ético y político, sus luchas y su memoria colectiva.

OPORTUNO ENTUSIASMO
La historia de Lucrecia es mucho más amplia y compleja de lo que estas páginas alcanzan a esbozar. “Sobreviviente feliz” constituye un valioso ejercicio testimonial, literario e histórico, pero es, sobre todo, una invitación a cultivar la esperanza, a resistir el desaliento y a comprender que es posible reconstruir la existencia incluso después de las experiencias más devastadoras.

Su trayectoria demuestra que nunca es tarde para seguir aprendiendo, estudiando, escribiendo y participando activamente en la sociedad. Con afecto, convicción y una permanente cercanía al mar —paisaje que aparece reiteradamente como refugio, compañía y fuente de serenidad—, Lucrecia ha sabido transformar el dolor en energía creadora y en compromiso con las causas que considera esenciales.
“Hoy la participación en acciones colectivas y solidarias sigue siendo mi horizonte y el de muchos y muchas que aportamos en diversas causas sociales o medioambientales”, escribe la autora en una de las reflexiones que atraviesan el libro.

Se trata de pensamientos madurados a lo largo de toda una vida y que permiten concluir, tal como señala la contraportada de la obra, que Lucrecia encuentra la felicidad en el amor de sus padres y su familia, en el canto y el baile, en sentirse útil a la sociedad y en el vínculo permanente con otras personas.
A sus 72 años vive cerca del mar y continúa defendiendo un medioambiente más saludable, promoviendo los Derechos Humanos y contribuyendo al rescate de la Memoria. Nada de ello, sin embargo, sería posible sin la presencia afectuosa y sostenida de sus hijos, familiares, amistades y redes de apoyo, que han acompañado cada etapa de su camino.

LECTURA Y REFLEXIÓN
La vida de Lucrecia Brito Vásquez constituye un ejemplo de fortaleza humana. No sólo por haber sobrevivido a uno de los períodos más oscuros de la historia reciente de Chile, sino también por su capacidad de transformar una experiencia marcada por la violencia política en una oportunidad de reflexión profunda sobre la condición humana, compartiéndola con generosidad, empatía y un inquebrantable amor por la existencia.
“Sobreviviente feliz” es una obra necesaria. Nos recuerda que la vida puede golpearnos con dureza, incluso mediante el ensañamiento y la crueldad de quienes ejercen el poder, pero también enseña que es posible convertir el sufrimiento en aprendizaje, la Memoria en conciencia y la experiencia vivida en una semilla de esperanza.

Esa esperanza crece a medida que avanzan las páginas y comprendemos por qué Lucrecia decidió definirse como una “sobreviviente feliz”: no desde el olvido ni la negación del dolor, sino desde la convicción de que la dignidad, el afecto, la solidaridad y el compromiso con los demás pueden prevalecer sobre la barbarie.
JUSTICIA Y RESPETO
Por todo ello, la lectura de este libro resulta no sólo recomendable, sino profundamente necesaria en tiempos en que el ejercicio de la Memoria adquiere una renovada importancia.
Porque la Memoria no es únicamente un registro del pasado: es también una herramienta para comprender el presente, fortalecer la democracia y proyectar un futuro sustentado en la verdad, la justicia y el respeto irrestricto a la dignidad humana.

Para las personas interesadas, el libro se encuentra disponible en el Sitio de Memoria Campo de Prisioneros y Prisioneras Políticas Tres y Cuatro Álamos, ubicado en calle Canadá 5359, comuna de San Joaquín (estación Metro Pedrero), de martes a sábado entre 9.00 y 19.00 horas.
Consultas e información: contacto@3y4alamos.com
